El caso del compañero Jorge Ventura muestra por qué es fundamental realizarse los controles médicos a tiempo. La articulación entre el psicofísico y la obra social permitió una atención inmediata que incluyó la colocación de stents coronarios y evitó un cuadro mucho más grave.
Jorge Ventura pertenece a la rama caudales. Como tantos otros compañeros, hace aproximadamente tres meses se acercó a realizarse el control psicofísico sin presentar ninguna dolencia. Sin embargo, esa rutina le cambió la vida. “Yo venía trabajando normalmente, sin ningún síntoma. Me detectaron una taquicardia elevada, y me dijeron que estuve a punto de tener un infarto”, relató.
A partir del resultado del estudio, el equipo médico activó de inmediato el protocolo correspondiente. “Ese mismo día me atendió un cardiólogo en la obra social de Rosario. En 45 días ya tenía el problema resuelto”, cuenta. Gracias a esa intervención precoz, hoy el cro. Ventura continúa con tratamiento y lleva una vida normal, con medicación y hábitos saludables.
El caso refleja el valor de estar afiliado directamente a la Obra Social del Sindicato de Camioneros, que permite un seguimiento cercano y rápido ante cualquier eventualidad de salud. “La vinculación entre el psicofísico y la obra social activó que este problema se viera prácticamente de forma inmediata”, enfatiza Jorge.
En su testimonio, también destaca el rol humano detrás de la atención recibida: “Lo único que me queda es agradecerles sinceramente, de corazón, primero a Juan Chulich que se puso a disposición desde el primer momento, y también a Marta Aranda, que me acompañó en todo”.
Como mensaje final, Jorge transmitió tranquilidad y confianza: “A los compañeros les digo que se queden bien tranquilos, que están bien cuidados en lo laboral y en la salud. Sinceramente es una ventaja estar en este sindicato y con esta obra social”.
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